Meditación

Comunión a pesar de los fracasos

Por Morris L. Venden
Comunión a pesar de los fracasos

“Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. 1 Juan 1: 3.

Juan era conocido como hijo del trueno. Durante tres años caminó personalmente con Jesús. Supo lo que era comer con él, viajar con él, tocarlo y ayudarlo en sus necesidades. Y durante tres años Juan disputó y disintió con los otros discípulos acerca de quién sería el mayor. Durante esos tres años, sin embargo, siguió siendo hijo del trueno.

Los que piensan que la conversión y el caminar en comunión con Jesús siempre produce cambios repentinos, y que, si eso no ocurre, no hay una genuina experiencia cristiana, piensen en Santiago, en Juan y en los otros discípulos.

Estos disputaron y discutieron entre sí todo el tiempo que estuvieron con Jesús. Aun en el aposento alto debatieron acerca de quién sería el mayor. No se trataba de discusiones casuales. Pasaban horas caminando por los senderos debatiendo el tema, y se concentraban tanto en él que quedaban rezagados y Jesús llegaba al pueblo antes que ellos. Cuando finalmente lo alcanzaban el Maestro les preguntaba:

“¿Qué disputabais entre vosotros en el camino?” (Mar. 9: 33). Cambiaban de tema. Se avergonzaban de admitir lo que habían estado haciendo, pero no dejaban de hacerlo.

Jesús los trató bondadosa y tiernamente, y Juan continuó hablando con el Señor aún después de su ascensión. Años más tarde escribió: “Nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo”. Y hablaba en tiempo presente.

Y al continuar Juan su marcha con Jesús, día tras día, se transformó. Entonces, en vez de preguntar: “¿Quién es el mayor?” y de buscar el lugar más alto, dijo: “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios” (1 Juan 4: 7).

El propósito de la vida devocional es entrar en comunión con Jesús. El propósito de caminar, hablar y tener amistad con él consiste en afianzar esa comunión. Y finalmente, por medio de ella llegaremos a ser semejantes a él.

Morris L. Venden (1932–2013), pastor y escritor, formado en Teología en Pacific Union College.
Meditación
Compartir:
Comunión a pesar de los fracasos